Historia del Colegio

La Orden agustiniana tiene una larga historia educativa y ha desarrollado su actividad en los más diversos ámbitos sociales. Su espíritu y estilo de educar siguen vivos y sintonizan con la sociedad actual y con las demandas del hombre de hoy. Las dos dimensiones del hombre agustiniano, en relación dialéctica de complementariedad, son:


Personal: EN INQUIETA BÚSQUEDA DE LA VERDAD por el camino de la INTERIORIDAD para llegar a la TRASCENDENCIA‑‑''.
Comunitaria: Que se concreta progresivamente en FRATERNIDAD‑AMOR‑CARIDAD.

Así pues, el Centro agustiniano se caracteriza por:

*Un progresivo aprendizaje que conduce al conocimiento siempre creciente de toda la realidad, especialmente del hombre y de Dios.

*Una sincera y noble apertura a todos los hombres para construir una sociedad más fraterna y solidaria.

Las dos dimensiones del hombre agustiniano presuponen las siguientes actitudes:

* Capacidad de diálogo y aceptación mutua en un ambiente libre y liberador de la persona.
* Voluntad de adaptación a los tiempos y de sensibilidad a los problemas de los demás.
* Clima de cercanía y amistad, que favorece el respeto a la persona en su ámbito concreto, abierta siempre a lo comunitario.
* Vida de fe en Cristo, con el que se vive una singular historia de amistad.
* Testimonio de la propia vida como base de toda pedagogía humana y cristiana.

En la escuela agustiniana se enseña por amor a los demás y se aprende por amor a la verdad. (San Agustín).

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